Mostrando entradas con la etiqueta suelo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta suelo. Mostrar todas las entradas

Vallados y plantación en el parque de la calle Montaña.

Alumnos de jardinería

Una vez decidido que se iba a empezar a plantar, los alumnos de jardinería colocamos el vallado de protección en el parque de la montaña para la seguridad y salud de los trabajos a realizar como para la protección de las especies vegetales. Para ello, el primer paso fue la medición del perímetro del parque para saber cuantos tramos de valla eran necesarios. 

El día del montaje de la valla se descargaron y repartieron las peanas de hormigón donde se sujetarían y colocarían los tramos de valla. Tras su colocación, se fueron atando los tramos con alambre para que no se pudiera acceder a las zonas de trabajo por ningún lado y también se realizaron unas sujeciones para evitar que el viento provoque su derrumbe, tanto en árboles y otros elementos fijos. El último paso fue poner los carteles con las medidas de seguridad y salud de la obra y una cinta de señalización de colores rojo y blanco para hacer más visible la valla y mejorar su seguridad.



Una vez colocadas las vallas, empezamos con los trabajos de plantación. Como se ha visto en artículos anteriores, la tierra fue labrada y desterronada, haciendo que se oxigenara y asoleara correctamente y dejándola lista para la plantación. El primer paso fue la plantación de especies arbóreas y palmeras autóctonas teniendo presente las especies existentes. Las especies utilizadas en la restauración paisajística han sido pinus halepensis (pino blanco), prunus amygdalus var. dulcis (Almendro), olea europaea var. sylvestris (acebuche), cupressus sempervirens (ciprés), ceratonia siliqua (algarrobo), quercus ilex (encina) y nuestra palmera autóctona chamaerops humilis (palmito). 

Los cipreses se han plantado de manera alineada en las jardineras de la zona sur del parque, para crear así una alineación de pilares verdes. Los algarrobos, se han colocado para crear zonas de sombra junto a los bancos, y los pinos, se han colocado para crear una pantalla vegetal en el fondo del parque, zona donde se encontraban los ailantos que se talaron. El resto de especies, se han plantado con idea de conseguir que todas ellas formen en un futuro un pequeño bosque mediterráneo.

Para la plantación de los árboles se cavaron hoyos de 80x80x80 cm, con la intención de dejar el suficiente espacio con tierra suelta para que las raíces puedan arraigar con facilidad. En el fondo del hoyo extendimos tierra suelta, sin piedras ni terrones y la compactamos para eliminar las bolsas de aire, para conseguir que todos los especímenes enraizaran sin problemas. Por último, realizamos alcorques y regamos con dosis de riego acordes a sus necesidades.

Una vez plantados los árboles, pasamos a los arbustos, matas y herbáceas. En el parque de la calle Montaña tenían que ser plantadas alrededor de 7.500 unidades de un gran número de distintas especies, todas ellas especies autóctonas que se adaptan fácilmente a las condiciones del entorno, necesitando poca agua y poco mantenimiento futuro. En el caso de las especies arbustivas, matas y herbáceas el procedimiento de la plantación es similar al de los árboles pero con hoyos más pequeños, de unos 40x40x40 cm, haciendo una formación en tresbolillo o cinco de oros para evitar alineaciones o formas artificiales que no se asemejen a la realidad de nuestras montañas. Para ello, primero se marcaban sobre la tierra las zonas de plantación de las diferentes especies con espray para saber qué esquema se tenía que seguir. En principio, estas especies trasplantadas han sido regadas unas dos veces por semana, pero este riego se ha ido reduciendo poco a poco para acostumbrarlas a escaso consumo de agua.

Trabajos en el parque Tirant Lo Blanch.

Alumnos de jardinería

Los trabajos que realizamos los alumnos de jardinería en el parque Tirant lo Blanch, comenzaron el 16 de diciembre con una limpieza general de la zona que consistió en la retirada de piedras grandes, hojas acumuladas y restos de obras. Continuamos con la realización de zanjas donde posteriormente se iban a colocar los pasantes para la red de riego. Una vez acabadas estas zanjas colocamos las gomas de goteo en su interior, y sujetándolas con los pies las cubrimos de tierra para que quedaran ocultas. 

El siguiente paso consistió en abrir una zanja que abarcaba prácticamente la totalidad del perímetro del parque, zanja en la que después se plantaría el seto de pitosporo. El pitosporo es un arbusto que nos fue suministrado en contenedores y con un tamaño de unos 50 centímetros. 




A partir de este momento, los alumnos nos dividimos las tareas y, mientras un grupo quitaba los contenedores de las plantas, otro grupo las colocaban en la zanja y cubrían el cepellón con tierra apretándola para que no quedara aire entre las raíces. Un tercer grupo, llevaba tierra en carretillas hasta donde se encontraba el grupo que  plantaba. También, algunos se dedicaron a llevar agua para el primer riego después del trasplante. Una vez acabado todo el proceso de plantación, se realizó una pequeña poda para dejar todas las plantas con una misma altura y se procedió a la limpieza final de escombros para dejar el suelo a punto para el rellenado final de tierra. Este rellenado se hizo con tierra alóctona traída en camiones y que se repartió por todo el parque cubriendo agujeros y nivelando la superficie. Por último, pasamos unos rodillos para aplanar y alisar la tierra, dejándola preparada para la formación de las praderas de césped. El césped se plantó

El viernes 22 de enero, se procedió a la limpieza y acabado final del parque, donde se eliminaron las últimas piedras o escombros que quedaban, limpieza de pasillos y zonas infantiles, dejando el parque listo para su reapertura.

Trabajos previos y laboreo en los suelos de los diferentes parques.

Alumnos de Jardinería

Como ya se ha descrito en el artículo de los checklists, los alumnos de jardinería nos encontramos con unos parques degradados en mayor o menor medida. El primer parque donde acudimos fue el parque de la calle Montaña. Aquí, además de la suciedad de restos orgánicos y no orgánicos, la tierra se encontraba en un estado de abandono de décadas, con un suelo muy duro y muy pobre en materia orgánica. La zona infantil se encontraba llena de escombros y en un importante estado de dejadez.

El primer paso fue la limpieza y recogida de los restos orgánicos e inorgánicos. Nos dividimos en equipos de 3/4 personas. Y mientras que unos se dedicaban a recoger hojas y restos orgánicos e inorgánicos de las zonas ajardinadas, otros limpiaban las zonas de paso. Por otro lado, otro grupo se dedicó a eliminar el gran número de escombros que se acumulaban en la zona infantil y se intentó nivelar un poco el suelo, ya que tiene una pendiente producida en parte por el paso de aguas de lluvia. Para estas tareas se utilizaron escobas, recogedores, palas, barrenderos, capazos de diferentes tamaños, rastrillos y carretillas.



Tras las tareas de aseo y limpieza comenzamos con el laboreo del suelo: los doce alumnos nos repartimos en distintas zonas del parque y procedimos al labrado de la tierra. Algunos se centraron en la zona infantil para hacerle unas mejoras iniciales. El resto comenzaron con los trabajos en la tierra que servirían para oxigenar y soltar la tierra para que así las plantas y árboles tuvieran menos dificultad para crear vida. Aquí las herramientas utilizadas fueron azadas, ganchos, picos, palas, capazos y rastrillos. Al finalizar la jornada, procedimos al recuento de herramientas para guardarlas en el CPC Pinet.

Todos estos trabajos iniciales comenzaron en diciembre y se han ido realizando en todos los parques donde el Taller Centelles tiene previsto realizar actuaciones. Después de Navidad volvimos a labrar la tierra, para dejarla a punto de siembra, rompiendo los terrones que resultaron de la primera vez y dejándola a punto para plantar.

Práctica sobre la textura y Ph de un suelo.

Alumnos de Forestales y Jardinería

A principios de diciembre, realizamos los dos grupos del taller, jardinería y forestales, una práctica para el estudio de diferentes suelos en cuanto a su constitución. Entre todos recogimos varios tipos distintos de suelos en distintas zonas donde íbamos a actuar más adelante. 

La textura de un suelo es la proporción de cada elemento, representada por el porcentaje de arena (Ar), arcilla (Ac) y limo (L). Hablamos de:
  • Arenas: Si sus tamaños son de 2.00 a 0.05mm de diámetro.
  • Limos: Si sus tamaños son de 0.05 a 0.002mm de diámetro.
  • Arcillas: Si sus tamaños son menores de 0.002mm de diámetro.

De acuerdo con el separado que domine en el suelo, éste recibe un nombre especial; así como por ejemplo si domina la arena, el suelo se denomina arenoso o liviano; si domina la arcilla se denomina arcilloso; si denomina el limo se denomina limoso, si hay una mezcla adecuada de los tres separados se le domina franco o mediano.

Mediante distintos tipos de técnicas manuales los clasificamos, para así poder saber que distintos tipos de plantas se adaptan mejor a cada tipo de suelo y así poder saber el tipo de especie se adapta mejor a la tierra que tenemos.


Uno de los métodos consistía en introducir las muestras en frascos de cristal, que se llenaron con agua y se dejaron reposar varios días para que la tierra quedase asentada en el fondo del frasco. Pasado un tiempo, procedimos a medir las diferentes capas con un escalímetro en vertical los frascos, para así poder analizar qué clase de suelo sería más productivo o adecuado para la plantación o siembra. Con esas medidas pudimos sacar el porcentaje de arcilla, arena y limo y con el gráfico del triángulo podemos saber el tipo de tierra que es.

Otro método consistía en hacer bolitas con las distintas tierras de manera que cuanto más moldeable es la bolita formada, mayor será el contenido en arcilla. La untuosidad o pegajosidad de la misma es un índice del contenido en limo. La arena se detecta por el ruido que hace al amasarla entre los dedos, cuanto mayor es el chirrido que se produce mayor será su contenido en arena.

También pudimos aprender a medir el Ph del suelo de forma manual y con medidores digitales. Los productos para sacar la acidez o el Ph del suelo son el vinagre y el bicarbonato. Fue una práctica muy instructiva y realmente simple de hacer. Estas técnicas nos pueden ayudar a poder diferenciar siempre cualquier tipo de suelo de manera rápida y sobre el terreno.